La Máquina Real


La Máquina Real
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En los siglos XVII y XVIII se conocía como compañías de la ‘máquina real’ a aquellas que representaban en los corrales de comedias espectáculos realizados con títeres, que en su estructura eran muy semejantes a los de las propias compañías de actores. Es decir, la función se basaba en una comedia dividida en tres jornadas, presentada por su correspondiente ‘loa’, amenizada con entremeses y bailes, y cerrada por un final espectacular: habitualmente, una parodia de corrida de toros.

Estos espectáculos incorporaban los textos dramáticos de importantes autores de la época (uno de los más aclamados fue El esclavo el demonio, de Mira de Amescua); la música, interpretada en directo por una pequeña orquesta de cuerdas y viento; y toda la variedad de recursos escenográficos utilizada en los corrales de comedias o en el sofisticado Coliseo del Buen Retiro: teatro regio donde se aplicaron las más novedosas tecnologías dramáticas venidas de Italia.

La Maquina Real da ahora nombre a nuestra compañía, con la que hemos creado un espectacular teatro a escala, de seis metros de ancho por cuatro cincuenta de alto y cinco de fondo, dotado de los ingenios necesarios para poder representar cualquier espectáculo de teatro de títeres y en particular comedias barrocas. Un espacio formado por cuatro varas para colgar bastidores, luces, poleas… otras tres varas para telares, así como un bambalinón y telón de boca, el espacio escénico se divide en un puente y un subescenario para la minipulación y cuatro patas laterales decoradas. A esta compleja maquina escénica, realizada íntegramente en madera, hay que sumarle los casi 50 títeres realizados según los cánones tradicionales castellanos del siglo XVII, alcanzando los hombres una altura de 80 cm y 65 las mujeres, tallados en madera de tilo, estucados y policromados del mismo modo que se realiza la imaginería religiosa. El vestuario ha sido realizado con telas de seda, terciopelo y lino.